La acción militar ha destrozado parte de los yacimientos que se encuentran en esa zona, mientras se impide el acceso de los arqueólogos para su estudio.
Vecinos del sur de la Isla recuerdan la vida antes de la expropiación y sueñan con el cierre de la instalación militar que ocupa más de 4.200 hectáreas en el municipio de Pájara.
Pudo ser un centro de producción y almacenamiento de cal y yeso en el municipio de Tuineje.

























































