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Angelina, 41 medallas en dos años: la nueva promesa del atletismo majorero

La niña, de nueve años y de origen haitiano, llegó a Fuerteventura en 2023 y fue animada a competir por la campeona Mar Otero

Eloy Vera 0 COMENTARIOS 24/04/2026 - 07:40

Angelina Murat, de nueve años, llegó a Fuerteventura en 2023 en busca de una infancia que peligraba en Haití, un país atravesado por la violencia y sumido en un ambiente en el que se respira inseguridad. En la Isla, la niña encontró refugio en el atletismo. Dos años después de atarse las zapatillas de carrera, ha logrado traer a casa 41 medallas y se perfila como una de las grandes promesas del atletismo canario.

Philip, su padre, llegó a Fuerteventura en marzo de 2022. Un año antes, el asesinato del entonces presidente, Jovenel Moïse, había sumido al país en una especie de guerra civil entre guerrillas y bandas armadas sin aún haberse repuesto del terremoto que en 2010 la dejó en ruinas y con más de 130.000 muertos y el huracán Matthew en octubre de 2016. 

Cuando tuvo la oportunidad, Philip no dudó en traerse a su hija a Fuerteventura. Las noticias que llegaban desde Puerto Príncipe eran cada vez más  preocupantes. La violencia de las bandas había empujado a la pequeña y a su familia a desplazarse desde Digneron a la zona de Duval. Angelina aterrizó en Fuerteventura el 21 de marzo de 2023.

“En Haití estaba muy alegre con mi familia, pero no estaba segura. Mi papá quería lo mejor para mí y me trajo a Fuerteventura”, dice la niña mientras da sorbos a un Clipper de fresa.

A los pocos días de llegar, su padre la llevó al colegio a matricularse. La inquietud y la energía de la pequeña llamaron la atención de todos en el centro. Especialmente de Mar Otero, una trabajadora del colegio y campeona de España en tres kilómetros marcha. La deportista se acercó a ella y la animó a apuntarse a atletismo.

Philip cogió el consejo de Mar y la inscribió en el EAJM Playas de Jandía. “Desde que me la traje a la Isla, buscaba un actividad que le sirviera de entretenimiento, donde descargara energía y, a la vez, sirviera para introducirla en la sociedad majorera”, cuenta su padre. Y el atletismo reunía todo lo que Philip buscaba.

Angelina entrena dos veces en semana. Es lunes y toca entrenamiento. A las dos colgó el uniforme del colegio para ponerse la ropa de deporte. En la camiseta lleva dos pins: uno con la bandera de Haití y el otro con la de España.

Desde que puso los pies en la pista, la pequeña ha encontrado un aliado en el atletismo. “El primer día sentí mucha curiosidad. Desde el primer momento, estoy dando todo lo que puedo en cada carrera para quedar la primera”, asegura.

“Doy todo lo que puedo para quedar la primera”, asegura la pequeña

La primera carrera llegó en mayo de 2023 en Tesjuate y la primera medalla meses después en una competición en La Caldereta. La niña recuerda esa primera medalla “con mucha alegría”. “Me gustó ver lo que había logrado con mi esfuerzo y sudor”, cuenta. La dedicó a su padre, a su entrenadora Ana Toral, a su madrastra Ana Belén y al resto de personas que la han acompañado hasta subirse al podio.

Cuando se bajó del podio, su padre llamó a Haití. Desde el otro lado del teléfono empezaron a oírse felicitaciones de la madre, de los abuelos y del resto de la familia.

Orgullosa del esfuerzo

En apenas tres años, Angelina ha conseguido despuntar en el atletismo majorero y es cada vez más frecuente verla subirse al podio. Suma 41 medallas, cinco de ellas de oro, tras participar en campeonatos de la Isla y del resto de Canarias, y nueve copas. “Me siento orgullosa de todas las medallas porque todas ellas las he ganado con mi esfuerzo”, asegura.

El 7 de junio de 2025 Angelina se convirtió en campeona de Canarias sub-10 en una competición en Tenerife. Se trajo para la Isla dos oros en las modalidades de relevos y triatlón. “Ese día sentí que mi hija puso a Fuerteventura en un lugar importante y pudimos, de alguna forma, devolverle la hospitalidad y todo lo que nos ha brindado la Isla”, dice el padre.

Angelina tiene dos referentes en el deporte: Mar Otero, con la que comparte triunfos y abrazos cada vez que se cuelga una medalla, y su entrenadora Ana Toral. “Ana me inspira en todo”, asegura la pequeña atleta, mientras insiste en que en el atletismo no sólo busca divertirse, sino también llegar muy lejos. “Doy todo lo que puedo para quedar la primera. Me gusta enfocarme en lo que quiero y siento”, dice.

En 2025 se convirtió en campeona de Canarias sub-10 en una prueba en Tenerife

Philip celebra sus triunfos, pero sobre todo da gracias por haber encontrado un lugar donde la pequeña pueda vivir una infancia en paz. “Estoy alegre y triste a la vez. Como padre veo que mi hija está desarrollando su talento en un ambiente de seguridad y paz, pero aun así no dejo de pensar en los niños que están en situaciones complicadas y graves en distintos puntos del mundo como Haití, donde aún la situación es muy complicada”.

Llegar a Fuerteventura ha sido un cambio cultural y social muy grande para Angelina, pero “ha encontrado un agarre en el atletismo. No solo ha encontrado una actividad saludable, sino también un medio para socializar en la Isla, además de ganar cada vez más autonomía”.

“Me encanta vivir en Fuerteventura. Es el lugar que me ha acogido”, dice la pequeña antes de que la recoja el coche que la llevará a entrenar a las pistas de Risco Prieto. Sueña con llegar lo más lejos posible en el atletismo. Cuando tenga que abandonar las carreras, quiere convertirse en entrenadora. Antes le gustaría competir en unas Olimpiadas. Quizás la haitiana traiga, algún día, una medalla olímpica para la Isla.

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