Pedro Armas

Cofete, historia de Pájara y primer pueblo de Jandía

En 1823 la zona de Cofete estaba poblada por cerca de 28 familias, convirtiéndose en el primer asentamiento de la Península de Jandía. Aun así, según publicaciones de investigaciones, los primeros registros de poblados datan de 1816. La relevancia histórica de Cofete traspasa las barreras de las fechas, sin embargo, en este simbólico 200 aniversario del caserío, no podemos pasar por alto la importancia de este lugar en la tradición, patrimonio, cultura y sistema socioeconómico de Pájara.

A fin de dar el reconocimiento que merece el Caserío de Cofete, desde el Ayuntamiento hemos preparado una programación de actos y eventos que vamos a presentar a comienzos de la próxima semana, cuyo objetivo será dar a conocer a la población y, especialmente, a las nuevas generaciones, el tesoro natural que alberga Jandía.

En la actualidad, decenas de personas siguen habitando en los cerca de 14 kilómetros de costa que acoge Cofete. Siempre hemos estado pendientes de atender sus necesidades porque entendemos las dificultades que implica la ubicación de este paraje, e incluso estamos luchando desde hace años para que Cofete sea reconocido como poblado, con todos los beneficios que ello conlleva para nuestros vecinos y vecinas.

En ese sentido, estamos trabajando de la mano con el Cabildo de Fuerteventura para solventar el complicado marco legislativo en el que se engloba la ubicación de Cofete dentro del Parque Natural de Jandía.

En este 200 aniversario queremos aprovechar para dar voz nuevamente a estos habitantes y remarcar que Cofete existe. Debo recordar que este asentamiento era el punto álgido de la economía del municipio, por donde pasaban todos los medianeros llegados de toda la Isla y de la isla vecina de Lanzarote. A lo largo de más de medio siglo, Cofete fue el centro neurálgico de distintos sectores de Pájara, hasta el comienzo del desarrollo de otras zonas y pueblos.

La agricultura, la ganadería o la pesca, que siempre han representado ámbitos clave en el desarrollo económico de Fuerteventura en los anteriores siglos, encontraron en Cofete un lugar ideal para su explotación. Las condiciones naturales del lugar, propiciadas por el clima y la ubicación geográfica, dieron lugar a un próspero crecimiento de estos tradicionales oficios que nos alimentaron durante décadas y que supusieron las bases sobre las que se asentó el sector turístico que es ahora nuestra seña de identidad.

También en la actualidad, Cofete protagoniza uno de los paisajes más espectaculares de Pájara y de Fuerteventura y, como digo siempre, es como la octava maravilla del mundo. Hemos recuperado antiguas gavias y diferentes espacios de interés turístico. El principal atractivo que tiene la zona, y así trabajamos para que siga siendo, es el estado virgen de la zona y la conservación de representaciones culturales y patrimoniales históricas.

Asimismo, Cofete tiene mucho más que su historia para ofrecer. Su pasado es parte de nuestra tradición, pero en el presente siguen destacando lugares como la Playa de Cofete, una maravilla de la naturaleza donde cualquiera que busque tranquilidad se sentirá como en un paraíso, el Mirador de Cofete, con vistas únicas, la Casa Winter o las antiguas casas de piedra seca que transportará a las personas que visiten el lugar a la vida de hace dos siglos en nuestro territorio. Y esa es la magia de Cofete.

 

* Alcalde de Pájara

 

Comentarios

Vamos a ver, buen hombre (me refiero al que escribió este texto, no a quién quiere aparentar que sabe escribir poniendo su firma), ¿de verdad conoce usted el caserío de Cofete? Lo dio porque de patrimonial, cultural e histórico apenas tiene ya nada. Si acaso la casa del arrendatario (creo que la llaman así, junto a la antigua ermita). El resto es una sucesión de casetas convertidas en casas de cemento y bloques, levantadas en un pis-pas cualquier fin de semana de estos, donde reunirse a beber cerveza, jugar a las cartas y preparar un asadero. ¿Qué eso es cultura, tradición y patrimonio? Pues a lo mejor tiene razón, pero como majorero quiero aclarar que las viviendas ilegales, la colección de cachivaches y basuras que se amontonan en pleno espacio natural protegido, para mi ni son cultural, ni son patrimonio, ni son parte de nuestra tradición. Siempre hemos sido un pueblo humilde y trabajador, respetuoso con el entorno natural y con las normas que nos hemos dado. Y, por desgracia, cada día que voy a Cofete, creo que eso se está perdiendo más y más.
De acuerdo con el comentario 1
Por eso mismo, Don Dieguito, se debe de ordenar Cofete y no darle la espalda, para que tenga un orden y una planificación correcta como usted tendrá en su casa “entiendo”. Lo de jugar a las cartas y hacer asaderos, cada uno hace en su casa lo que le apetezca y le venga bien Don Dieguito. Y en Cofete, algo tendrá más que basura cuando usted la visita a menudo don Dieguito. Si quieres hacer algo útil, podrías unirte a la causa y aportar a que sus futuras visitas al Caserío de Cofete le sean agradables a sus ojos don Dieguito. Nos vemos en Cofete y no se olvide de llevarle flores a nuestros antepasados que descansan en el Cementerio de la playa a la que usted irá o no…don Dieguito.
Por eso mismo, Don Dieguito, se debe de ordenar Cofete y no darle la espalda, para que tenga un orden y una planificación correcta como usted tendrá en su casa “entiendo”. Lo de jugar a las cartas y hacer asaderos, cada uno hace en su casa lo que le apetezca y le venga bien Don Dieguito. Y en Cofete, algo tendrá más que basura cuando usted la visita a menudo don Dieguito. Si quieres hacer algo útil, podrías unirte a la causa y aportar a que sus futuras visitas al Caserío de Cofete le sean agradables a sus ojos don Dieguito. Nos vemos en Cofete y no se olvide de llevarle flores a nuestros antepasados que descansan en el Cementerio de la playa a la que usted irá o no…don Dieguito.
De acuerdo totalmente con el comentario de Dieguito Vera. Además pienso que el Caserío de Cofete ya no existe, se lo han cargado sus herederos, si es que son propietarios, y lo han transformado en casitas para veranear y ahora quieren que sus chabolas y casitas monas sean patrimonio cultural para reconocerlas y ponerles agua y luz en un espacio natural protegido. El caserío era importante cuando vivían y trabajaban la gente alli en 1816 o 23, si se hubiera conservado su tipología y materiales tal cual

Añadir nuevo comentario