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‘Tres fronteras’, imágenes para no olvidar la guerra

La exposición de Juan Luis Rod y José Naranjo recorre el Sahel, un territorio envuelto en un conflicto invisibilizado pero que ya contabiliza más de 40.000 muertos

Eloy Vera 0 COMENTARIOS 09/04/2026 - 07:21

Bouchio Wallet Olamine y sus dos nietas, Fatoumata y Mouzda, de cuatro y dos años, miran a la cámara bajo la estructura de su tienda de campaña destruida por una tormenta en el campo de refugiados de Goudébou, cerca de Dori, al norte de Burkina Faso. El campamento acoge a unos 8.500 refugiados malienses que han huido de su país desde que se inició el conflicto en 2012. Bouchio es una de ellas y la foto es una de las 60 instantáneas de la exposición Tres fronteras del fotógrafo Juan Luis Rod y el periodista José Naranjo, que hasta el próximo 18 de abril se puede ver en la sala de la UNED del Palacio de Formación y Congresos de Fuerteventura.

Rod y Naranjo viajaron entre 2019 y 2021 al centro de Malí, al norte de Burkina Faso y al oeste de Níger para contar en las páginas de El País un conflicto que se inició en el norte de Malí en enero de 2012 cuando rebeldes tuaregs y grupos yihadistas se enfrentaron con armas al Gobierno y lograron ocupar dos terceras partes del país. Desde sus inicios, la guerra ha dejado más de 40.000 muertos y cuatro millones de personas desplazadas.  

“Llegó un momento en el que nos dimos cuenta de que los reportajes en prensa tenían una presencia muy efímera. Hoy publicas un artículo y mañana ya nadie se acuerda de él”, sostiene el fotógrafo minutos antes de inaugurar la muestra en Fuerteventura.

Tras mucho pensar, concluyeron que la mejor manera de visibilizar lo que está ocurriendo en la zona es a través de un formato expositivo en el que se pueda contar con imágenes, textos y audiovisuales el relato de una guerra. Así surge Tres fronteras un recorrido visual y lineal contra el abandono del Sahel a través de 60 fotografías y un audiovisual.

La exposición se estructura en tres apartados. En Burkina Faso muestran la crisis de los desplazados internos y refugiados malienses; en Malí la problemática en la educación con 2.000 escuelas cerradas, lo que hipoteca a toda una generación. En Níger radiografían cómo estos países están afrontando la guerra contra los grupos yihadistas.

La muestra, organizada por Entre Mares, se podrá ver hasta el 18 de abril

Tres fronteras es el nombre de la exposición, pero también es el nombre que se da a la región en la que confluyen los tres países. Rod y Naranjo trazan un viaje por estas fronteras a través de las vidas de los desplazados y refugiados en las localidades burkinesas de Dori y Barsalogho, de las escuelas improvisadas para los niños que huyeron de sus casas y la desaparición del turismo en las ciudades malienses en Sevaré y Mopti, de los estigmatizados pastores de la etnia peul o de los esfuerzos por recuperar la confianza de las comunidades en los pueblos nigerinos de Abala, Takasasam o Inizdan, en la región de Tillabéri.

“Nosotros somos observadores de una realidad y hemos querido poner el enfoque en varios aspectos: la movilidad y los desplazamientos; el educativo en una zona donde los niños se están quedando sin la posibilidad de ir a la escuela por la guerra; y la seguridad. Es un lugar con muchos grupos armados, ejércitos, mercenarios rusos... Es una de las zonas con más grupos armados del mundo”, asegura Naranjo.

A partir de esos tres enfoques e informaciones, el periodista explica cómo la idea es “mostrar la realidad a un público que, en líneas generales, no tiene gran conocimiento de lo que está pasando allí”.

Naranjo y Rod. Fotos: Anna Kuznetsova.

Mientras el mundo mira a Ucrania, a Gaza y contiene la respiración con cada gesto de Trump y Netanyahu en Oriente Medio, en el corazón de África se vive una guerra olvidada mediática y socialmente a pesar de estar inmersa en una de las crisis humanitarias más graves del mundo.

“En estos momentos, se vive un gran desorden mundial donde la violencia, la guerra y la amenaza se han impuesto como la manera de relacionarse, sobre todo aplicada por las grandes potencias: Rusia y Estados Unidos. El Sahel es un conflicto que no está en el centro de la geopolítica mundial ni ocupa grandes portadas, pero tiene un enorme interés en África”, sostiene José Naranjo. 

Plasma las consecuencias del conflicto en Malí, Níger y Burkina Faso

En los últimos seis años, ha habido cuatro golpes de Estado en estos tres países. En la actualidad, Níger, Malí y Burkina Fasso están gobernados por juntas militares. “La inestabilidad y el deterioro de la situación política anuncian que van a pasar muchas cosas”, vaticina Naranjo que, junto al fotógrafo, regresó en diciembre de 2025 a Bamako, la capital de Malí, para reportajear y seguir contando lo que está ocurriendo en este conflicto cercano geográficamente a Canarias.

 La cámara de Rod enfoca a la población civil. Se detiene en la mirada descarnada de Bouchio, una mujer maliense desplazada de la guerra. La historia de esta mujer sirve para contar y mostrar cómo la inmensa mayoría de los desplazados y refugiados se quedan en el propio continente africano frente a las voces alarmistas que llegan a Occidente de que todas las personas que huyen de guerras acaban en Europa o Estados Unidos.

Rostros de la guerra

La cámara también se detiene en la historia de Houceini, con la que se abre la exposición en Fuerteventura. Houceini era un pastor de origen peul que fue miembro del grupo terrorista Estado Islámico del Gran Sahara (EIGS) durante dos años hasta que decidió acogerse a un programa de reinserción puesto en marcha por el Gobierno de Níger.

Este pastor declaró que se unió a los yihadistas por miedo y para proteger a su familia. “La opción que le dieron fue: te unes a nosotros o te matamos”, recuerda Rod. Finalmente, sufrió el rechazo por parte de su comunidad y decidió dejarlos. En la actualidad, reside en una casa protegida de Niamey con su mujer y sus cuatro hijos.

El fotógrafo, en la inauguración de la muestra.

En los últimos seis años, ha habido cuatro golpes de Estado en estos tres países

La exposición, que llega ahora a Fuerteventura bajo la organización de la Asociación Sociocultural Entre Mares y con la colaboración del Cabildo de la Isla y de la UNED, se ha mostrado en varios lugares de Canarias como Casa África en Gran Canaria, y en la Península.

Aterriza en Fuerteventura, la isla donde comenzó el fenómeno migratorio hacia Canarias un 28 de agosto de 1994 con la llegada de dos saharauis en una patera a la playa de Las Salinas, en el municipio de Antigua.

En 2024 los malienses fueron la primera nacionalidad de origen entre los migrantes que llegaron a Canarias a través de la Ruta Atlántica. Muchos de los menores que están en los centros de acogida de las Islas son jóvenes que han llegado huyendo de esta guerra. Es importante, sostiene este experto en África Occidental, “traer todo este contexto aquí para que la gente de Fuerteventura la entienda y sepa qué es lo que está pasando”.

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