Responsable de Mercados Agrarios de la Isla y especialista en Enogastroturismo, ha recibido el Premio ‘Más Mujer 2026’ en la modalidad Sector Primario

María Antigua Trujillo: “La gastronomía es la identidad de un pueblo”
Responsable de Mercados Agrarios de la Isla y especialista en Enogastroturismo, ha recibido el Premio ‘Más Mujer 2026’ en la modalidad Sector Primario
María Antigua Trujillo Alonso (Gran Tarajal, 1971) es especialista en producto diferenciado de la Macaronesia, con una cátedra de Enogastroturismo en la Universidad de La Laguna. Responsable de los Mercados Agrarios de la Isla y gran conocedora de la gastronomía canaria, ha recibido este año el Premio Más Mujer en la modalidad Sector Primario, que impulsa la revista y asociación Más Mujer Canarias, con el apoyo de la Consejería de Igualdad del Gobierno de Canarias, el Cabildo de Tenerife y varios ayuntamientos. Un prestigioso galardón, entregado el pasado marzo, que reconoce la trayectoria profesional, el liderazgo y el impacto social de mujeres y entidades en Canarias.
María Antigua ha trabajado intensamente para reforzar el vínculo entre quienes producen y quienes consumen. Además, ha situado a la agricultura, la ganadería y la pesca en el centro de un modelo de desarrollo justo, equilibrado y con futuro. Con su labor ha dado visibilidad y ha puesto en valor el esfuerzo diario de agricultores, ganaderos, pescadores y pequeños productores. Ha contribuido a dignificar su oficio y fortalecer su papel en la economía insular.
Trujillo también ha sabido proyectar el producto local en el exterior al representar a Fuerteventura en encuentros gastronómicos y turísticos, de ámbito nacional e internacional, y al defender un discurso coherente basado en el origen, la calidad y la singularidad del producto local. Su labor combina tradición e innovación, al promover nuevas formas de presentación, comercialización y uso gastronómico.
En los últimos 30 años ha sido testigo del relevo generacional y ha favorecido nuevas oportunidades económicas. Un trabajo enfocado en impulsar la sostenibilidad a través del consumo de productos de cercanía, kilómetro cero y canales cortos de comercialización. Por su trayectoria y compromiso con el sector primario recibió el citado premio, que ha supuesto un regalo inmenso para ella.
“Me gusta decir que somos de lo que nos rodeamos, y ahí jugó un papel importantísimo mi madre, cuando era capaz de enseñarme a catar la sal para saber cuánto tiempo debería cocinar el pescado salado, pero donde realmente me enseñó lo que era la promoción del producto fue cuando le dije qué hacía comprando plátanos si los del frutero se estaban poniendo maduros y me dijo que en las Islas tenemos que vivir todos”, rememora Antigua.
María Antigua también recordó las órdenes de su infancia, como “Mari, pórtate bien, fundamento”, las que recibía en la escuela, “María, siéntate y estate quieta”, y también las peticiones de los técnicos con los que trabaja: “Sencillito, no nos vuelvas locos”. “A todos ellos les tengo que dar las gracias porque fueron capaces de despertar aún más la rebeldía y la curiosidad que tengo dentro, para ir un poquito más allá”, reflexionaba al recoger el premio.
Y con todo ello, añade María Antigua, también se despiertan las emociones: “¡Quién no se emociona cuando es capaz de coger un manojo de cilantro o de una hierba huerto, en el mercado o en la finca!”. “Esos aromas de recuerdo gastronómico te llevan a tu infancia, a recordar quién te hizo tu primer sancocho o un mojo, porque la gastronomía es la identidad de un pueblo, eso son los saberes y sabores de los nuestros”, apostilla.
Emociones
“Mujeres y hombres que aman, cuidan, protegen y viven de nuestra tierra, a ellas y ellos gracias por transmitir esa honestidad al producto local”, destaca. “Para mí, este producto es más que alimento, es una emoción... me emociono cuando veo unas papas nuevas, y es a la misma vez un compromiso con nuestro entorno, con el territorio, el natural y el humano. Por eso cuidémonos unos de otros, como pueblo que somos”, enfatiza.
“Al principio pensé que no me merecía este premio porque realmente no soy productora, pero enseguida observé que nosotras mismas nos ponemos demasiadas limitaciones. Considero que es un reconocimiento a tantas cajas cargadas en mercados, a tanto estudio, responsabilidad y trabajo para que se vean y se vendan los productos de la Isla y que se conozca la calidad de nuestra gastronomía canaria”, apunta Trujillo.
Si echamos la vista atrás, a María Antigua se la conocía en Fuerteventura por su trabajo relacionado con el Aeropuerto: fue azafata de tierra y llegó a ser auxiliar de vuelo, pero siempre trabajó de forma activa en la feria del sector primario, FEAGA, porque es una enamorada de los productos de la tierra.
En el año 2020, con el Covid, se dio un valor especial al producto local, de cercanía, kilómetro cero. Hubo un cambio de mentalidad y en la forma de operar, con las conocidas cajas verdes que los productores repartieron por los hogares, y María Antigua decidió apostar en exclusiva por esta profesión y abandonar su trabajo en el Aeropuerto. “Ya tenía una línea de mercados, con esos horarios no podía compaginar los dos trabajos y tenía claro a qué quería dedicarme en el futuro”.
A María Antigua la conocen muy bien los productores porque le gusta preguntar, conocer todo el proceso, desde la planta o el animal hasta el producto final, y ver el trabajo diario en las fincas. En los mercados ha conocido la filosofía del agricultor: “Yo quería que vendieran todo y me enfadaba cuando un agricultor regresaba a casa con varias lechugas sin vender, pero me enseñaron que todo no es dinero, que también comen los animales, la economía circular, que es un oficio gratificante pero en el que también hay pérdidas y se enfrentan a muchos factores como el clima, las plagas y, en la comercialización, a la batalla de precios y la competencia”.
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Lo que percibe María Antigua dentro del sector primario en la actualidad es una falta de compromiso real para volver a la agricultura y la ganadería tradicional: “Hay una apuesta, pero es muy pequeña y no es suficiente para mantener fuerte el tomate o el producto local tradicional”.
Otro aspecto que apunta es que en los mercados agrarios algunos profesionales traen muchos productos de fuera, de otras islas. Por un lado, eso hace que haya una mayor variedad de productos “y que muchos agricultores se relajen y dejen de plantar el producto local porque es más fácil traerlo de fuera, pero es una pena porque se debe apostar por conservar las semillas y el producto local”.
Lo que sí ha crecido de forma notable es la viticultura. Hay mucha gente joven plantando viñas y haciendo vino: “Hay documentos que avalan que Fuerteventura también era tierra de vino en siglos anteriores”. Lo mismo ha sucedido con el olivo, al observar que se da bien en la Isla y se puede obtener un aceite de oliva de alta calidad. “La tendencia es que muchos técnicos de otras profesiones se han enamorado del campo, tienen su finca y plantan, pero se desconoce su futuro”.
Trujillo destaca los problemas en la pesca. Ante la posible desaparición de este oficio ha detectado una evolución y la aparición de jóvenes que han apostado por el mar, que se han formado y han comprado nuevas embarcaciones para dedicarse al sector. “Hasta 30 nuevos marineros se han dado de alta en la Cofradía de Gran Tarajal, hay relevo generacional y eso es esencial para su conservación”.
Con respecto a FEAGA, María resalta que este año se ha puesto en valor a la agricultura. Cada año se dedica a un sector: el año pasado fue la ganadería y este año se hace un guiño al campo majorero y a la labor que realizan olivareros y viticultores. “De hecho ahí están los resultados, han aparecido nuevas plantaciones y productos nuevos. Y la gente busca una mayor formación, no se concibe recibir una subvención si detrás no hay un compromiso de trabajo, eficiencia, formación y especialización con la finalidad de ser más competitivos”, indica. Por eso, destaca la importancia de participar en ferias como FEAGA, que dan visibilidad a los productores locales y son un escaparate para sus productos y para conocerse e intercambiar experiencias. “Ha triplicado el número de puestos y está en la ruta turística”.
















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