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España desagravia al colectivo LGTBI en Tefía el símbolo de la represión franquista

El Gobierno declara la Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía Lugar de Memoria Democrática y rinde homenaje a nueve referentes del activismo LGTBI, tres de ellos a título póstumo

EFE 0 COMENTARIOS 27/02/2026 - 17:40

El Gobierno de España ha honrado este viernes la trayectoria de nueve destacados activistas homosexuales y transexuales, tres de ellos ya a título póstumo, en un acto de desagravio a la comunidad LGTBI por la represión que sufrió durante la dictadura franquista celebrado en Tefía, Fuerteventura.

Ese lugar albergó entre 1954 y 1964 la Colonia Agrícola Penitenciaria, un eufemismo tras el que se ocultaba todo un campo de trabajos forzados donde fueron recluidos por el mero hecho de ser homosexuales un centenar de hombres, que sufrieron humillación y torturas al amparo de la Ley de Vagos y Maleantes.

La Colonia Agrícola de Tefía es ya Lugar de Memoria Democrática, el primero que se declara en las islas y el primero y único, por el momento, que rememora la represión contra el colectivo LBGTI, como han destacado el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, y el presidente de Canarias, Fernando Clavijo.

"Tefía fue el símbolo de la vergüenza de un régimen fascista, podrido de supremacismo blanco heteropatriarcal, en una España asfixiante y pacata donde no podía brotar la libertad", ha señalado el ministro, ante las 300 personas que han asistido al acto.

El acto recuerda a los hombres recluidos entre 1954 y 1964 por su orientación sexual bajo la Ley de Vagos y Maleantes y reivindica la reparación histórica a las víctimas de la represión

Con carácter previo al acto, tanto Torres como Clavijo se han dirigido expresamente a los jóvenes españoles, la mayoría de los cuales ni siquiera han oído hablar de Tefía, para pedirles que no den por asegurados derechos que costó "sangre y sufrimiento conquistar".

Entre los homenajeados, hay dos antiguos reclusos de Tefía, ambos canarios: Octavio García Hernández (1931-2018) y Juan Curbelo Oramas (1939-2004), 'Juanito el Pionero', la primera persona que se atrevió a hablar en público -ya en 2001- de lo que había sucedido en ese lugar, lo que resultó clave para rescatar esa etapa de la historia.

El tercero de los honrados a título póstumo también es canario: Pedro Zerolo (1960-2015), político y activista cuyo nombre quedó ligado a proceso que llevó a España a convertirse en el tercer país del mundo en legalizar el matrimonio entre personas del mismo sexo.

El resto son Carla Antonelli, primera diputada trans; Empar Pineda, referente del activismo lésbico; Montserrat González, mujer trans que sufrió múltiples redadas y detenciones y ahora lidera el colectivo Gamá; y el escritor Atonio Roig, sacerdote expulsado de los Carmelitas en la Transición por defender la dignidad homosexual dentro de la Iglesia, autor de 'Todos los parques no son un paraíso'.

También José Antonio Nielfa, 'La Otxoa' icono del activismo LGBTI en Euskadi, padre de todo un himno del colectivo, 'Libérate'; Marcela Rodríguez, miembro de una familia con otras dos mujeres trans, como ella, que protagonizó la primera manifestación del Orgullo en Canarias; y el colectivo Altihay de Fuerteventura, gran impulsor de la recuperación de la memoria de lo que fue Tefía.

El ministro Torres y el presidente Clavijo apelan a la memoria como garantía de derechos y advierten de que las libertades conquistadas no pueden darse por aseguradas

El acto finalizó con el descubrimiento de una placa donde se indica que el Gobierno de España ensalza el valor histórico de la Colonia de Tefía aplicación de la Ley de Memoria Democrática.

Para el ministro Ángel Víctor Torres, hacer convertido la declaración de Tefía como Lugar de Memoria en un gesto de reparación es "un acto de justicia", porque "las víctimas han sido un ejemplo de dignidad y compromiso para lograr la libertad sexual que hoy disfrutamos en España".

"Nacer en libertad no es garantía de morir en libertad", ha remarcado el ministro, para quien la vida de estas personas "debe ser combustible" para la democracia que ellos ayudaron a recuperar.

Por su parte, Fernando Clavijo ha destacado que Tefía deja en este momento de ser un espacio "silenciado" para ser un "símbolo de justicia y dignidad", una advertencia "para que no se repita".

"La memoria democrática es un compromiso con el presente y las generaciones que vendrán, la democracia se fortalece cuando se escucha a quienes fueron silenciados", ha añadido.  

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