Óscar Hernández

Marruecos crece mientras Fuerteventura sigue agotando su isla

En los últimos días hemos visto titulares que llaman la atención: Marruecos ha superado por primera vez a Canarias en número de visitantes. Esta noticia debería ser una llamada de atención para nuestra isla. No se trata de alarmismo ni de turismofobia; se trata de analizar con claridad qué modelo turístico necesitamos en Fuerteventura y cómo asegurar que el turismo realmente beneficie a nuestra población y a nuestro territorio.

Cada vez que se plantea la necesidad de reducir el número de turistas y mejorar el retorno social y económico del modelo, aparecen las mismas críticas. Se habla de turismofobia, de irresponsabilidad, de poner en riesgo el empleo o de "matar la gallina de los huevos de oro". Sin embargo, nadie está cuestionando la importancia del turismo. En Fuerteventura, negar su relevancia sería absurdo. Lo que se cuestiona es un modelo basado casi exclusivamente en el volumen, que aumenta las llegadas sin mejorar de forma proporcional la vida de la población. Defender eso no es atacar al turismo; es defender a la isla.

Reducir el número de turistas no significa destruir empleo. Lo que destruye empleo es un modelo de bajo valor añadido que necesita cada vez más visitantes para mantener márgenes cada vez más ajustados. Ese modelo genera trabajo precario, salarios bajos y dependencia extrema de factores externos. Un turismo con menos volumen y mayor gasto por visitante puede sostener el empleo con mejores condiciones laborales y mayor estabilidad. Al mismo tiempo, no es cierto que Fuerteventura pueda crecer indefinidamente. La isla tiene límites físicos muy claros: agua, territorio, infraestructuras, energía y capacidad de carga ambiental. Ignorar esos límites no es realismo económico, es irresponsabilidad. Ninguna actividad puede crecer sin fin en un territorio finito, y el turismo no es una excepción.

Algunos argumentan que el problema no es el turismo, sino la falta de vivienda o de servicios públicos. Eso solo cuenta parte de la verdad. El turismo no es el único factor, pero sí uno determinante. Aumentar la presión turística sin corregir sus impactos directos sobre la vivienda, el suelo y los servicios alimenta un conflicto social que ya es visible en la isla. Por otra parte, competir en precio con destinos emergentes más baratos no es una opción viable. Esa carrera solo conduce a más precariedad y a una degradación progresiva del territorio. La única vía sostenible es competir en calidad, singularidad y retorno social.

Decrecer en número de turistas no es una propuesta ideológica, sino una necesidad técnica y territorial. Es la consecuencia lógica de haber alcanzado un nivel de saturación que ya no mejora el bienestar colectivo. Negarlo no hará que el problema desaparezca; solo lo agravará. Fuerteventura necesita un debate honesto, sin consignas fáciles ni miedos inducidos. Seguir haciendo lo mismo y esperar resultados distintos no es prudencia, es inmovilismo. Marruecos ha entendido su momento histórico, mientras Fuerteventura aún parece aferrada a un modelo que ya no responde a su realidad. Fuerteventura no necesita más turistas, necesita mejores decisiones: menos volumen, más beneficio y un modelo que deje de medir el éxito en llegadas y empiece a medirlo en bienestar.

 

* Secretario de SOS Fuerteventura

Comentarios

Un aumento de gasto tiene que ir acompañado de un aumento de calidad que no existe, esta bien querer que vengan la mitad de turistas y gasten el doble, pero cual es la oferta que atrae a este tipo de personas? Para mi esta isla esta lejos de suscitar ese interes.
Nosotros deberíamos tener muchos menos turistas y mucho mejor seleccionado el que recibamos, con un poder adquisitivo alto, ofreciéndoles toda nuestra hospitalidad, mejores playas, mejor clima, mejor gastronomía y una cultura enriquecedora como la que tenemos.
Para un turismo de calidad hay que cambiar la dirigencia politica estan por el enchufismo y no hacen nada señores mejores infraestructuras y saldremos adelante
Plenamente de acuerdo Oscar . Que fácil!! Simplemente pensando con la cabeza y logica sentido común.
Es muy fácil decir menos turistas y de mayor calidad como se hace .??el que no vive de ello opina muy a la ligera sin turismo se acabo todo que es eso de calidad si no vienen por el precio no nos engañemos la mayoría viene por que les sale mas barato que otros destinos
Aquí viene mucho turismo con un poder adquisitivo muy bajo, una vez que agotan sus pocos recursos, se quedan en el archipiélago por ese motivo algunos de ellos viven luego en una situación bastante precaria, no quiero decir con ello que no tengan derecho a disfrutar de unas merecidas vacaciones, pero si se piensa tener un turismo de calidad hay que mejorar los servicios que para lo que se paga son muy buenos, pero no es lo que necesita la región que es un territorio fragmentado y que no soporta una mayor población aunque se coñnsidere flotante.
En Fuerteventura, como en tantos otros rincones de esta España de camareros y recepcionistas, han decidido que el éxito se mide por el número de borregos que bajan por la escalerilla del avión.Cada vez que alguien con dos dedos de frente sugiere que quizá, solo quizá, deberíamos dejar de vender la isla a trozos y empezar a cobrar la calidad a precio de oro, saltan los sospechosos habituales. Los de la "gallina de los huevos de oro".Mentira cochina. Lo que ponen en riesgo es su cortijo, su margen de beneficio rácano basado en salarios de miseria. No se trata de echar a nadie.Se trata de tener la dignidad de decir: "Esto es lo que somos, esto es lo que vale, y si no puede pagarlo o no sabe respetarlo, váyase usted a otra parte". Que sigan contando cabezas. El día que se den cuenta de que lo que importaba era lo que había dentro de ellas, ya no quedará ni isla, ni gallina, ni huevos.
Es dificil competir con Marruecos en estos momentos, país grande con diversidad de paisajes y sobre todo un monarca que tiene cogido de sus santas partes al psicópata de la Moncloa y como consecuencia nos manda a todos los delincuentes a España. País superseguro, barato y con diversidad de paísajes.
En estos días el concejal de turismo del ayuntamiento de Pájara, a pedido más de 20 millones de euros, para evitar que la playa de La Barca desaparezca a causa del aumento del nivel del mar, consecuencia del aumento de la temperatura en el Planeta. Mientras se debate sobre si más o menos turistas en Fuerteventura, la crisis climática, económica y social avanza sin remedio. El decrecimiento turístico está en marcha. A medida que avance la crisis climática, económica y social, menos gente podrá tener dinero para viajar, ni a Fuerteventura, ni a Marruecos. A medida que avance la policrisis en la que estamos inmersas, aumentará el desempleo en la Isla, y con ello muchas personas abandonarán Fuerteventura, regresando a sus lugares de origen. Las personas que nos quedemos, tendremos que aprender a vivir de forma más sencilla, retomando la agricultura de subsistencia y volviendo a aprender que somos seres interdependientes, y que solo la solidaridad y el compartir nos permitirán vivir dignamente. El descenso energético en la que está inmersa la humanidad, cada vez cuesta más mantener en marcha nuestra economía híper industrializada, nos está llevando a un decrecimiento en todo. Que este decrecimiento sea justo, consciente e igualitario para todas las personas o que sea caótico y nos aboque a un nuevo fascismo, depende de nosotras, personas que se auto organizan para proteger la vida de todas las personas y de la Isla que nos mantiene con vida. Salud.

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