
Ha habido un error

Un ingeniero informático como viceconsejero de Igualdad y Diversidad... Todo bien.
“Ha habido un error”, se podía leer hace un tiempo en el espacio virtual de la Viceconsejería de Igualdad y Diversidad del Gobierno de Canarias, justo debajo del título “Cargo público”. ¡Por fin!, pensé, un año después de que Juan Martínez Doreste tomase posesión como viceconsejero de Igualdad y Diversidad, el ejecutivo de Fernando Clavijo finalmente reconoce que dicho nombramiento fue un error. Y qué manera tan honesta de asumirlo oye. Luego la pantalla cambió a “con el fin de mejorar la calidad de los servicios tecnológicos del Gobierno de Canarias, a partir de las 14:00 del viernes 24 de abril de 2026 hasta las 14:00 (aproximadamente) del domingo 26 de abril, se están realizando tareas programadas de mantenimiento…”, lo que rápida y lamentablemente me sacó de mi fantasía.
Hace algo más de un año este Gobierno autonómico entregó la Viceconsejería de Igualdad y Diversidad a Juan Martínez Doreste, un ingeniero informático con máster en Marketing Digital. En su currículum las palabras “igualdad” y “diversidad” brillan por su ausencia, not found como diría la juventud. Y es que como denunció en su momento la Red Feminista de Gran Canaria, esta persona “ha desarrollado una trayectoria profesional centrada fundamentalmente en el empleo, la transformación digital y la gestión administrativa”. Se cae de maduro decir que dicho recorrido le serviría para la gestión de áreas vinculadas a ello, pero de ninguna manera para el impulso de programas de cooperación y participación social en materia de igualdad, diversidad, discapacidad y juventud, o para el estudio e investigación social sobre la orientación sexual, identidad de género o expresión de género, o para el establecimiento de políticas de erradicación de la homofobia, bifobia, transfobia e interfobia, competencias que entre otras están asignadas específicamente a esta Viceconsejería por el artículo 11 del Decreto 212/1991, de 11 de septiembre, de organización de los Departamentos de la Administración Autonómica de Canarias.
Sin embargo, esta maniobra de desdén hacia la igualdad, designando perfiles sin preparación para desempeñar las funciones que les competen, no es ninguna novedad por parte del ejecutivo de Clavijo. En 2023, por ejemplo, nombró a Ana Brito, diplomada en Profesorado de Educación General Básica sin formación específica en igualdad y violencias machistas, como directora del Instituto Canario de Igualdad, lo que ha derivado en un desastroso bloqueo de fondos y suspensión de proyectos, y en una merma y estancamiento palpable del ICI. También en 2019, el presidente designó a Cristina Arceo Melián como viceconsejera de Igualdad y Diversidad, cuyo recorrido hasta mayo de 2025 ha puesto en evidencia una notoria falta de conocimientos y experiencia en el ámbito. Aún con este calamitoso escenario, nos hubiese valido la pena entonar el virgencita virgencita que me quede como estoy. Incluso hasta nos convenga hacerlo ahora porque, ¿y si Juan Martínez Doreste no es la guinda de este chapucero pastel que Clavijo viene mal cocinando en el ámbito de la igualdad?
¿Recuerdan ese ejercicio del colegio en el que uníamos categorías separadas en dos columnas? Por ejemplo, en Geografía vinculábamos Trípoli con Libia, Managua con Nicaragua o Nom Pen con Camboya. Hacíamos lo propio en Lengua y Literatura, relacionando los autores con sus obras. Autores porque eran todos hombres. O en filosofía, asignando a los filósofos sus correspondientes teorías. Filósofos porque eran todos hombres. O en historia, uniendo a los dictadores con sus guerras. Dictadores porque eran todos hombres. Pero centrándonos en la cuestión de ahora, si pusiésemos en una columna las distintas áreas en materia de igualdad y diversidad del Gobierno de Canarias, y en la otra la formación o trayectoria de las personas que las dirigen o han dirigido en esta legislatura, creo que no lograríamos dibujar ni una sola línea.
Los perfiles de este Gobierno en igualdad son una irresponsabilidad política
Según el Informe sobre la evolución de los delitos e incidentes de odio en España, en 2024 el total de casos registrados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad por amenazas, incitación pública al odio y trato degradante por la orientación sexual e identidad de género, fue de 32 en la provincia de Santa Cruz de Tenerife y 46 en Las Palmas. Teniendo en cuenta que suman un total de 78, dicho año se anotó en Canarias un delito o incidente vinculado a estas opresiones cada cuatro días aproximadamente, atendiendo solo a los inscritos por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Este mismo informe revela que estos delitos se dieron principalmente a través de internet y las redes sociales, lo que confirma la urgente necesidad de una gestión formada, responsable y coordinada que permita combatir también las ciber violencias. Con estos y otros datos en la mano, la actuación de este ejecutivo en materia igualitaria supone una incuestionable carencia de responsabilidad política, un desprecio hacia las históricas luchas feministas en nuestro archipiélago, hacia la red de profesionales de igualdad, y hacia la propia población canaria, cuyo derecho a vivir y convivir en un territorio libre de violencias y discursos de odio LGTBIQA+ debe ser garantizado.
Por eso, el 24 de abril la Red Feminista de Fuerteventura intervino en la Comisión de Igualdad del Parlamento de Canarias para trasladar, entre otras cuestiones, que si todos los grupos parlamentarios no llevan a cabo las acciones necesarias para el cese de Juan Martínez Doreste como viceconsejero de Igualdad y Diversidad, son cómplices de que el Gobierno de Canarias le esté robando al pueblo 70.922,76 euros al año, que es el sueldo de esta persona. A ello debemos sumar el presupuesto de todos los proyectos que no ha diseñado ni coordinado ni ejecutado en todo este tiempo, unos recursos que deben ir destinados a fortalecer una cultura igualitaria en las islas, no a premiar a una persona porque se ha quedado un hueco libre en el Gobierno. No hay más que googlear su nombre y cargo para obtener un total de cero resultados sobre lo realizado por este señor desde mayo de 2025.
En la anterior legislatura autonómica con una coalición de izquierdas (2019-2023), la viceconsejera de Igualdad y Diversidad Sylvia Jaén, presidenta del colectivo Gamá entre los años 2005 y 2012, y con una amplia y reconocida trayectoria activista por la igualdad y los derechos LGTBIQA+, puso en marcha la Estrategia Canaria de Transición Igualitaria. Bajo este paraguas, profesionales, equipos técnicos de la Viceconsejería y asociaciones diseñaron e implementaron programas y proyectos en todas las islas, en espacios tan diversos como escuelas infantiles, hospitales, centros de mayores, universidades, federaciones deportivas, Ayuntamientos o centros penitenciarios, entre otros, abarcando así áreas desde la cultura hasta la sanidad, pasando por el deporte o la educación. Un marco estable y con sobresalientes resultados cuyos recursos no se aprovecharon para dar continuidad en la presente legislatura.
Con todo ello, no es de extrañar que el 8 de marzo de 2025 la Red Feminista de Gran Canaria otorgase al Gobierno de Canarias el Premio escobilla, homenajeando así a todas las iniciativa para la prevención y erradicación de los delitos de odio no planteadas, a todas las campañas de educación sexual y prevención de enfermedades de transmisión sexual no diseñadas, o a todas las medidas de garantía de la no discriminación de las personas trans en las empresas no implementadas. En definitiva, y como el propio premio indica: para “limpiar la mierda que dejan”.
Hay que tener muy poca vergüenza para hacer estos nombramientos y ningún remordimiento para aceptarlos. Por este motivo, como en el ejecutivo de Clavijo ni nombrar ni aceptar van de la mano de la ética, la Red Feminista de Fuerteventura también propuso a los demás grupos parlamentarios en la reciente Comisión de Igualdad, el impulso de alguna normativa que regule los requisitos necesarios para las designaciones en cargos públicos, exigiendo un mínimo de formación académica o de trayectoria profesional y activista en el área. Porque si no se entiende que así como deporte va con deporte y agricultura con agricultura, igualdad va con igualdad, pues habrá que asegurarlo de manera reglamentaria. Una vez superada esta fase, veremos si este Gobierno autonómico está preparado para pasar a la siguiente pantalla, y es que no solo igualdad va con igualdad sino que va también con todo lo demás, es decir, con economía, justicia, sanidad y, en definitiva, con todas las Consejerías del Gobierno. Es decir, que la igualdad es transversal, ¡sorpresa!












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